22.6.08

La vida: esencia, arte y sorpresa

Desahogar el alma. Transformar rutina en belleza. Muchos de nosotros llevamos un artista dentro, un humilde creador de nuevos mundos completamente personales. He llegado a esta conclusión luego de cuatro años navegando las aguas de la red fotolog y sus perlas literarias, que cada tanto aparecen como un suspiro de aire fresco. Y al llegar aquí, aún mayor fue mi sorpresa. El mundo está ávido de hacerse escuchar, de transmitir, de opinar, de emocionar.

Entre los diversos blogs, ya muy instalados en la costumbre de la red, pueden leerse pequeños trozos de vida. Las encrucijadas, las decisiones, las risas contagiosas, los llantos guardados en un rincón. Porque un amanecer de brillantes matices puede significar el comienzo de una nueva etapa, una brisa desprevenida es capaz de llevarse la tristeza de un soplo y un abrazo puede reavivar al corazón para continuar la batalla.


Aquellos detalles, esos que se guardan en la memoria como los mejores recuerdos y los que probablemente olvidemos mañana. La belleza que encadila los sentidos, y la tímida que camina en puntillas de pie. ¿Cómo guardar tanta energía en el alma? Es necesario sentirla, procesarla, que nuestra esencia encuentre el sentido y darle forma, a través de uno de los inventos más maravillosos de la humanidad:
las palabras. Entonces, ya no estaremos solos frente a ese oleaje de vida incontrolable. Alguien del otro lado del mundo probablemente haya visitado la misma playa. Las arenas de la soledad, de la alegría desbordante, de la búsqueda interior.

Habremos creado arte. La más simple y compleja manera de llevar los sentimientos al terreno concreto, porque ya nadie será capaz de borrar aquellos párrafos. Cada oración tendrá aquel especial significado para siempre. Y puede que se quede en un cajón o sólo conozca pocas manos. Tal vez sea ignorada.
Quizás, toque un corazón.

"La vida es una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar"
leíamos en los subtítulos de Forrest Gump tiempo atrás. Hoy, yo estoy orgullosa de quienes honran las palabras y les otorgan el papel fundamental de expresar la esencia de aquellos infortunios y regalos de chocolate, nuez y avellanas. Que desde cada rincón del mundo, entregan un trocito de su alma.

Hoy, también entrego mis páginas de vida. Mis humildes trazos color vainilla.


Agu Miglio. -
[
Descubriendo la cotidianidad.
Reflejando
su magia en cada trazo.
El
arte color vainilla. ]