9.11.09

Dibujo libre


No tengo tiempo
No es el momento
Aún espero la oportunidad
No estoy segura
No sé lo que quiero
Mejor ir a paso de tortuga

El que no arriesga, no gana
La vida son tres días, ya pasaron dos
Viví cada día como si fuera el último
No me voy a sentar a esperar

Bendito sea aquel día en que las frases clichés con las que juega nuestro inconciente desaparezcan y podamos encontrar el equilibrio entre la impotencia y los saltos al vacío.

Cuando estábamos en primaria solían darnos un hoja, "consigna: dibujo libre", allí pintábamos con crayones lo primero que se nos ocurría. Sin embargo, no había nada que una nueva hoja no pudiera remediar. ¿Tiene sentido mancharla sin pensar, si no hay vuelta atrás? ¿Tiene sentido esperar y dejarla en blanco hasta que ya no podamos decorarla? Y como buenos seres humanos pensantes que somos, sabemos que ninguna de las dos premisas valen la pena.

Nuestra angustia consiste en realidad en el hecho de que siempre realizamos nuestro dibujo libre. Pero tiene errores y aún más importante, siempre nos parecerá incompleto.

Porque el blanco asusta.
Nos asusta el tiempo.
Nos asusta la libertad.


Agu Miglio.-


31.10.09

Personaje inconcluso


Llegó Noviembre y aquel pequeño comienzo inconcluso me reclama mudo desde una hoja de papel escondida debajo de la pila anual de libros. Un cuento, una novela, una mínima parte de los laberintos que tejo antes de irme a dormir quiere salir a la luz.

Sin embargo, continuamente presionada por el tiempo implacable he descubierto que preciso de una pieza clave que aún no he logrado hallar: me encuentro en la sincera y arriesgada búsqueda de una personalidad. Aquella que retrate al personaje principal de la historia que pensé y comencé someramente tiempo atrás.

Agatha Christie solía estudiar a los grupos de personas que esperaban en las plataformas de la estación. Sabía recolectar los detalles de la vida cotidiana, convencionales y exóticos, para luego llevarlos a la ficción. Talentosos escritores han recreado pensamientos, contradicciones y hasta han desarrollado fantásticos ensayos, simulacros y experimentos con los más variados comportamientos. Una vez más siento que la realidad tiene la función irremplazable de otorgarme la esencia personal que busco.

¿Mezclar atributos de aquellas personas que ya conozco? ¿Cortar y pegar clichés indiscriminadamente? No. Hoy tan sólo pido una lógica y un sentir que me sorprenda. Unas palabras, unos motivos, unas lágrimas y unos recuerdos que moldeen a uno de los protagonistas esenciales del relato olvidado que ha quedado pendiente.

Como los irremediables solitarios que esperan una sorpresa, yo la aguardo también, pero desde una posición claramente favorable. Aquí, la discusión gira sólo en torno al papel. Como escritora tengo el poder para tejer los párrafos, desviar finales grises y amortiguar las huellas que las personas dejan en el alma.

Ellos, los irremediables solitarios, esperan las sorpresas desprotegidos. Yo llevo las letras como escudo.


Entonces, ¿se les ocurre algún atributo personal que atribuirle a este personaje aún vacío en la historia? ¡Acepto todas las sugerencias!


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29.8.09

40 minutos

Comienza el recorrido.

Pagamos el precio de nuestras decisiones.

Decidimos en qué lugar ubicarnos.

Dudamos, reflexionamos.

Escudriñamos al otro.

Aprovechamos el tiempo. Leemos, escuchamos.

Observamos cómo la aguja del reloj avanza irremediablemente.

Somos testigos de las vueltas, curiosos o acostumbrados.

Lo vemos todo a través de un cristal.



Y todo aquello transcurre durante un viaje en colectivo de 40 minutos.

¿Acaso alguna analogía visitó sus pensamientos?

Agu Miglio.-


Nota: Fuente de la imagen utilizada

23.8.09

Ilusorias rarezas


He aquí el "Premio rarezas" que me otorgó la señorita Betzabé, la cual siempre analiza la vida desde su perspectiva particular y por supuesto, ¡lleva sus ideas con orgullo!. Muchísimas gracias por tenerme en cuenta y por visitar estos lares aunque estén muy frecuentemente desactualizados :)

Dicen que las diferencias que hallamos son ilusorias, que transitamos nuestra vida buscando incansablemente nuestra identidad, influenciados por una gran cantidad de condicionamientos, incapaces de encontrar nuestro verdadero yo en lo más profundo del ser.
Sin embargo...¡qué gusto abandonar la filosofía por un momento y sentir que nos parecemos solamente a un cuarto de la población mundial!
He aquí algunas cositas no muy raras, pero quizás no tan titánicamente difundidas:

1. Por alguna razón valoro mucho más y me siento más cómoda mientras espero los grandes momentos que en el instante exacto en el que los hechos suceden. En mi caso la vida no sería "coleccionar pequeños momentos de felicidad" sino felices esperas.
2. Adoro la gastronomía (es notable por las repetidas alusiones en los títulos de las entradas) y considero que cualquier hora del día es buena para recurrir a lo guardado en la heladera y las alacenas. Puede que me encuentren a las 3 de la mañana preparando pan con manteca o calentando una milanesa al microondas.
3. No puedo escribir si está prendida la luz ubicada en el techo (comparable con la iluminación de un estadio) o si hay alguien mirando cómo avanzan las palabras al ritmo del teclado.
4. Imagino posibles historias, encuentros y conversaciones mientras viajo en colectivo, camino por la calle o pienso antes de irme a dormir. Incluso soy capaz de armar una cronología digna de ser llevada al cine con una muy buena banda sonora.
5. Me encanta el sonido de la gaita asturiana, el violín y el silbato irlandés (popularizado por The Corrs)
6. Estudio caminando. Por alguna razón siento que fluye el conocimiento mientras recorro toda la casa a pie. Si me quedo quieta, la inspiración se detiene bruscamente.
7. Suelo utilizar algunas frases consideradas antiguas como"estar al pie del cañón", "pucha", "arrastrar el ala" o "es mandada a hacer".


Agu Miglio.-

30.7.09

Escape circular


Un círculo cierra, como las historias repletas de acontecimientos aislados que nos sorprenden con un maravilloso moño al final.
Un círculo es estable, agradable a la vista, difícil de dibujar a mano alzada, razón de la perfecta figura del compás.

2 · π · r

Pero también refleja una repetición, constante, predecible.

Yo estoy atrapada en mi propio círculo de efectos reiterativos. Las situaciones se encadenan y pasan desapercibidas. Sólo noto el evidente final cuando vuelve aquel sentimiento. Esas sensaciones exactamente iguales, tan idénticas que asustan, señal de una evidente regularidad de la que no puedo escapar.
Entonces me doy cuenta de que me volví a equivocar. Volví a ser lo que fui.

Regresé al punto desde donde partí. Aquel que visito desde hace demasiados años irremediablemente y que ya está pidiendo a gritos que no quiere verme nunca más.

¿O yo no quiero verlo a él?


Agu Miglio.-


Nota: Esta entrada fue escrita hace aproximadamente 2 meses. A pesar de que he forzado un poco las líneas curvas, todavía estoy encerrada. ¡Acepto sugerencias para liberarme de los círculos y no caer en tan monótonos cuadrados!

Fuente: imagen

5.7.09

Receta auténticamente personal

Es bien sabido que amo escribir. Aún recuerdo aquellas tardes en las cuales describía cada uno de los detalles de todas las recorridas. Huellas, hojas secas y mermelada de durazno. Me adueñé del pequeño cuadrado blanco que ofrecía fotolog para exponer simples rasgos como grandes sucesos. Enormes momentos para recordar que eran redactados con la importancia que tan sólo mi memoria les podía dar. Fueron hermosos años, tiempo de descubrir a fantásticas personas que contaban sus historias de vida. Aquellos que compartían festivales, caminatas y acordes dejaron su huella en mi corazón y aún hoy probablemente no sepan que con sus mensajes me dieron las pistas para el camino que hoy busco emprender.

Un día descubrí este espacio y entre sus direcciones blogspot todo un mundo que no conocía y que recién estoy desentrañando. Existen quienes analizan la realidad, quienes cuentan incluso cuál fue el postre del miércoles, quienes nos ofrecen una seguidilla de situaciones que podrían formar parte de una muy vendida novela, quienes nos hacen sentir parte de su vida y sus decisiones. Millones de páginas repletas de palabras. Las relaciones personales, la autoestima, la personalidad y el futuro entran en un juego en el que las cartas del corazón, del sentido común, de la curiosidad y del riesgo se mezclan de forma impredecible.

Cada blog muestra una parte de nosotros. Puede que sea una construcción o puede que refleje lo más claramente real que guardamos dentro. Y como cada palabra que intercambiamos, en una conferencia o en una esquina esperando que cambien los semáforos, será interpretada de una manera particular por quien lo lea. Podremos mostrarnos como grandes analistas, detallistas, conflictuados, optimistas o superficiales.

Trazos vainilla nació como refugio de pensamientos, pero no descarto que pueda convertirse en el nuevo cajón de recuerdos. Y al fin sentirme libre de escribir acerca de una semana de pucheros y locros. Contar cómo los atrasados festejos cumpleañeros, un bizcochuelo de chocolate, frutillas y duraznos y una hora al ritmo del básico de La Oreja de Van Gogh y su nueva energía adornaron la tarde. Agregarle una taza de conjeturas acerca del pasado y el presente; aderezarlo con una pizca de gripe mediática y terminar la receta con esencia de vainilla.

Porque las palabras pueden condenarnos, pero también hacernos libres.
Este espacio será lo que deba ser. Mi bitácora, mi refugio, mi primavera anticipada.

Agu Miglio.-

Derechos: Imagen utilizada bajo licencia

26.6.09

Historias que suenan y sienten

Sabemos que existen muchas clases distintas de videos musicales. Algunos son una mezcla indefinible de escenas inconexas, otros son tan claros que estremecen el corazón.

Bandas en vivo. Grandes escenarios. Una habitación vacía. Imágenes en 3D. Vistas retrospectivas. Los creativos han inaugurado nuevas estéticas, han copiado y han remodelado.

Sin embargo, al pensar en los videos que más me gustan, me llamó la atención un denominador común: necesito que cuenten una historia. Si no es así, simplemente no se ganarán un lugar importante en mi podio.
Haciendo un recuento de aquellos memorables que trazaron un trayecto, descubrí que algunos de ellos no sólo contaban una, sino múltiples historias.
Cuentos que surgen en cada rincón de la calle, que se esconden en el colectivo, que están guardados en los bolsillos de todos los que caminamos las veredas de la ciudad cada día.
Porque todos tenemos algo para contar.

Sentimos, nos encontramos, sufrimos, nos comunicamos. Y aquí empieza nuestro recorrido.

  • Partimos con historias simples. Miradas congeladas en fotografías que esconden todo un mundo detrás de la mirada. Un camino de casualidades. Y de rosas.

    He aquí la canción que me hizo conocer al grupo más maravilloso, que a pesar de los cambios hoy sigue intacto y con su esencia más viva que nunca.



  • Así continuamos. Siempre existen aquellos que nos han hecho daño. Son cicatrices, lecciones aprendidas, fortaleza a golpes.

    Y quizás en el aire o en el agua, tengan algo que decir...

    So aim at me, I'm your sour tear, aim at me
    Stop this hurting man from harming your betrayed love



  • Una última estación para nuestro recorrido. El mejor video que he visto cuando de este género tan especial se trata. Fueron muchas las ocasiones en que observé la mirada de quienes me acompañaban mientras viajaba. Cada uno de ellos tan sólo espera llegar, pero mientras tanto, ordena sus pensamientos, busca soluciones, resuelve el acertijo que le ha sido encomendado.

    Porque todos tenemos nuestro enredo interminable con el cual lidiar día a día.

    I wish I knew how it would feel to be free
    I wish I could break all the chains holding me

    He aquí una obra maestra que aún hoy me emociona.



De esta manera hemos sido testigos de las historias más personales, aquellas que rebotan en nuestra memoria y que un día de estos pueden chocarse, fundirse.
Al fin encontrarse.

Agu Miglio.-
[
Descubriendo la cotidianidad.
Reflejando
su magia en cada trazo.
El
arte color vainilla. ]