10.4.09

25 Verdades (que podrían ser 40)


Mis 25 verdades hoy.
Subjetivas por demás.

Características de una época. Susceptibles de cambiar en años. De cambiar mañana. De no cambiar nunca.

Algunas completamente superficiales. Otras más profundas de lo que parecen.

Sometidas a una edición poco inocente de un texto aún mayor.
Porque nadie desnuda su alma en internet ¿no?
No concientemente.

... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...

1. Amo toda manifestación artística, nombre comercial o idea que lleve la palabra vainilla como estandarte.
2. Esa fascinación se extiende a los perfumes con aroma a vainilla y las paredes, sacos, accesorios y artículos diversos con colores alusivos.
3. Detesto profundamente a Arjona y felicito a las mujeres que hasta el día de hoy han abierto los ojos y se han sumado a mi causa.
4. Me ilusiona que mis palabras puedan tocar un corazón, invocar un pensamiento o cambiar tu rumbo.
5. Me siento libre cuando canto.
6. Me encanta la pastelería, pero si no tengo la receta a mi lado no puedo preparar nada más complejo que gelatina.
7. Amo escribir y busco dedicar mi vida a ello. Porque creo profundamente en el poder de las palabras, como puente, arma y escudo.
8. Sé que dentro de mi embrollo personal conviven unas cuántas personas que llevan mi nombre. De vez en cuando se ponen de acuerdo, el resto del tiempo no saben reconocerse.
9. Me gusta aconsejar y llevar buena energía a aquellos que quiero, pero mis problemas siempre serán callejones con paso dificultoso.
10. Dicen que los estudiantes de comunicación "sabemos un poco de todo y mucho de nada". Y así soy yo, el mundo plantea millones de interrogantes curiosos pero quedarme mucho tiempo en un sitio llega a aburrirme.
11. No hay nada más seductor que una voz dulce que me transmita paz.
12. La mejor hora para analizar la vida es a la madrugada. Cuando todos cargan combustible, yo lo quemo con divagues.
13. No soporto las cremas y sólo uso bloqueador solar para evitar enemistarme con el sol.
14. No me gusta tomar riesgos. Y sé que es un acierto y un error.
15. Si valoras mis textos, ya te ganaste un duplex en mi corazón.
16. Sólo acepto el silencio como una sana circunstancia cuando estoy sola. Si hay alguien junto a mi, ya me resulta incómodo.
17. Soy capaz de ver el final de diversas series y novelas, aunque jamás haya visto un sólo capítulo.
18. Creo que una fotografía puede guardar la esencia exacta de un momento. Es por eso que me encanta captar esa esencia.
19. Me fascina intentar descifrar canciones con la guitarra, aunque sólo manejo los acordes básicos. Es una cuenta pendiente aprender a tocar como se debe.
20. Prefiero pensar antes de reaccionar.
21. Amo ver el canal "Travel and Living" y amaría aún más conseguir un trabajo en su grilla.
22. Disfruto encontrando bandas que hace tiempo dejaron de sonar o que aún no son tan conocidas. En la radio, en internet y a través de comentarios. Saber que allí, dentro de las cuatro paredes de un garaje, se forjaron versos que aún pueden alegrarme la vida.
23. Quisiera visitar Grecia, Italia y España. En ese orden.
24. No puedo soportar la palta ni la palabra "acaro".
25. Me gusta pensar que todo sucede por una razón.


Una noche me desvelé y escribí más de 25 verdades. Sin otro límite que el sueño. Claro que aquí sólo coloco algunas.


Agu Miglio.-


Fuente de la imagen

14.3.09

Lecciones II: se busca

Soy de las personas que tienen una guitarra en casa, pero desafinada y bastante accidentada. Sin embargo, me encanta llenar las horas sin etiqueta intentando descifrar acordes. Aunque sepa que jamás sonarán exactamente como deben, soy feliz cuando el sonido se asemeja a la canción que vengo escuchando y cantando hace meses.
Luego de un poco más de un año, descubrí cuál era la melodía que había oído volviendo de los festejos navideños. Debo decir que es la segunda vez que me obsesiono con la magia de un punteo, así que buscando cómo llevarlo a la práctica, llegué a una página web que explicaba "CÓMO LEER TABLATURAS DE GUITARRA" y a su lado contaba con otras opciones:

APRENDER A ...

Cuidar un bonsai
Dejar de fumar
Hacer nudos de corbata
Decir la hora en inglés
Hacer masa de hojaldre

¿Cuántas veces hemos hecho listas con todas las cuestiones que queremos aprender o resolver? ¡Cuán fácil sería todo si lo averiguaramos sólo con hacer un click! Hoy en día, a través de internet incluso puede memorizarse cómo plegar papel hasta crear una grulla de la suerte en 15 simples pasos, pero existen detalles que sólo pueden dejarnos las personas, la experiencia, los aciertos y errores.
Así, podríamos escribir cientos de páginas con promesas e interrogantes pendientes.
Luego sólo nos queda esperar que un maravilloso sabio responda todas nuestras preguntas.
O vivir para buscarlas.

Agu Miglio.-

.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:
  • Bonus track
Confiar en las personas
Andar en bicicleta
Responder un examen
Cocinar un bizcochuelo esponjoso
Tomar las decisiones correctas

¿Existen instrucciones claras para todas?


11.3.09

Lecciones para armar

Escuchando una cuidada selección de clásicos de la década del 80 y tras un día en el que la lluvia cubrió la ciudad en un abrazo desesperado, puedo decir que estoy de buen humor.
¿Será que una nueva canción me enamoró?
¿Será que el zapping finalmente surtió efecto y encontré la mejor serie perdida?
¿Será que mañana voy a visitar nuevamente la segunda librería más preciosa del planeta según el ranking del diario británico "The Guardian"?

No. Gasté mis fichas existenciales esta noche. Comparé la forma en que pensaba hace un año y las ideas que hoy se balancean de pensamiento en pensamiento.
Simplemente, en este instante, en un arrebato de locura madrugadora, descubrí que al fin y al cabo he aprendido algo.

Sólo me hace falta reconstruir aquel "algo", como los antiguos juguetes para armar que se escondían en el corazón de los Kinder. Y que mi inestabilidad no interrumpa el proceso.

Agu Miglio.-



Por cierto, siempre quise que reemplazaran el chocolate con leche por un buen sabor amargo. Apuesto que un nuevo estudio de mercado me daría la razón.

Créditos fotográficos

8.3.09

"Cosas maravillosas, terribles y extraordinarias"


"Tener un monstruo palpitante y mordiente alojado en un lugar tan íntimo como un bolsillo tal vez pueda asustar a algunos. Pero no a Inés. Inés le da la bienvenida. Porque Inés, tan flaquita y silenciosa, tan titubeante, tan pequeña, tiene un deseo muy grande (un deseo que apenas si le cabe en el cuerpo) de que le sucedan cosas Maravillosas, Terribles y Extraordinarias. Un monstruo personal, secreto, privado, es justo lo que andaba necesitando. Sin embargo, convivir con un monstruo nunca es fácil... y el de Inés parece decidido a no abandonarla..." - Graciela Montes- .

Recuerdo que leí aquel libro titulado "Tengo un monstruo en el bolsillo" cuando la primaria transitaba su recta final. Lejos de las corridas, con recuerdos que viven como fiel huella y muchos que huyeron bajo el rótulo de lección aprendida.
Inés era tan sólo una niña, que aunque llena de inseguridades, llevaba dentro la curiosidad que brilla buscando nuevos horizontes y colores.
Los años pasan y sin embargo, nosotros continuamos esperando que sucedan "cosas maravillosas, terribles y extraordinarias". Quizás preferimos suprimir las terribles, ya que el tiempo cansa y la paz se hace esperar.

Que alguna de aquellas canciones del disco que nos despertó siendo chicos suene inesperadamente en la radio con consolidada personalidad. Un viaje que cambie el curso de los acontecimientos de la mano de capuccinos, calles pintorescas y bufandas enredadas. Descubrir que el mundo día a día resulta ser más pequeño cuando se trata de hallar personas. Estar en el momento y el lugar correcto y conseguir el trabajo de tus sueños. Cruzar su mirada exactamente seis años después, preguntarse qué guarda tras las pupilas y por qué el destino quiso que las interroguemos una vez más. Que luego de nueve décadas el aguanieve cubra la ciudad como un mensaje. Que un comentario aislado en las primeras aulas sea el pie de grandes conversaciones para ahuyentar las lágrimas.
Caminar durante horas sintiendo el agua del mar acariciando los dedos, perderse entre pensamientos y llegar a destino a las seis en punto. Que mariposas, nombres, direcciones, números y encuentros pasen a formar parte de la larga lista de las casualidades. Reír a carcajadas, porque su camino está muy lejos de chocar tus pasos. Levantar la mirada cuatro meses después y afirmar que "nunca" no existe.

Como aquel episodio en el que el mismísimo John Howell encontró el cuento titulado "Instrucciones para John Howell" de Julio Cortázar. Mientras que el relato del escritor describía una particular escena, sorprendentemente parecida a una de las vivencias del hombre, aún sin conocerlo, John había escrito un cuento que ubicaba a Cortázar en la ciudad de París. Cruzando historias con sutil e inexplicable precisión.

Es así como aún esperamos que la vida nos sorprenda y nos lleve más allá de las fronteras. Nos permita conocer los secretos del alma. Nos cruce con quienes serán los pilares de nuestra fuerza y voluntad.
Aguardamos, a veces pacientes y otras desalentados. Transitamos las calles tejiendo nuestro futuro con ordenada diligencia, pero
ansiando que el día menos pensado sucedan "cosas maravillosas, terribles y extraordinarias".

Agu Miglio.-


24.12.08

Archivo navideño

Leí los antiguos editoriales navideños y volvió un pensamiento recurrente de todo este 2008. Con los años uno se vuelve más realista, por la fuerza del tiempo, porque lo necesita, porque es signo de madurez. A veces se me ocurre que hay ciertas expresiones dulces que quizás no vuelva a incluír, pero me gusta sentir que aquellas no se pierden.

Al llegar la Navidad no debe ser todo perfecto. Sino que nosotros tenemos que acomodarnos a la fecha, que al fin y al cabo sin nuestro consentimiento no existiría.
Mezclar balances anuales con moños dorados, horas cocinando con el perfume acaramelado, roces sin solución con ironías, salsas y palabras de relleno. Echar el mantel sobre la mesa como el mapa de un año completo en el que las circunstancias cambian y nosotros también.

La Navidad la creó el hombre, a través de sus creencias religiosas, de sus tradiciones decorativas, gastronómicas o sentimentales. Debo decir que necesito de estas fechas, para iluminar las últimas semanas del año, para romper con la rutina, para cerrar una etapa al compás de las melodías que sólo suenan en estas fechas. Y finalmente, cuando llegan las 12, chocar las copas, mirar las chispas en el cielo y sentir que otra Nochebuena ha sido archivada en mi memoria.

Para recordar y buscar un motivo más para sonreír.
Descubriendo las distintas imágenes que recorren el mundo.
Sintiendo cerca a quienes dan color a mi vida.
Imaginando, quizás ingenuamente, que el 25 esta vez me encuentra distinta.
A metros de la estrella sobre el farol, que es testigo hace 3 años.


Muy Feliz Navidad!!!
Y por lo menos hoy, veamos el lado brillante de la luna :)
(y un par de copas medio llenas!)


Agu Miglio.-




Fuente de la imagen

24.9.08

Preceptos de una comprometida primavera

Pasé muchas horas buscando el desencadenante para comenzar a escribir la entrada de hoy. Al final lo hallé en un rincón del mueble, cerca de los discos antiguos. Una hilera de dulces de colores, como los que solíamos comprar cuando éramos pequeños. Arrugabamos el papel blanco y la habitual pastilla naranja resultaba la carta de presentación de una larga serie. Luego aparecía la inconfundible verde con la que esperabamos no encontrarnos. Pero tras desempolvar colores, al fin surgía la rosada, la tan ansiada rosada, que nos alegraba el día.
......................................................................................

Cuando sentimos que la vida nos ha querido enseñar una lección, uno de los grandes miedos es no poder estar a la altura de las circunstancias. Hoy sé que no hay nada más maravilloso que vivir la vida. Aprovechar las oportunidades que surgen, aprender cada día a mover las piezas de ajedrez que finalmente resultan más complejas de lo que imaginamos, guardar en la memoria para siempre aquellas palabras que nos llenaron el corazón, aprender a distinguir lo que es realmente importante en medio de la vorágine de errores, silencios y desconcierto, valorar el verdadero sostén de nuestra vida que es tan esencial y tan parte de nuestra alma que muchas veces lo perdemos de vista. Madurar emocionalmente, saber ver el abanico de desafíos y sabores agridulces que nos ofrecen.


No hay duda de que la primavera está definitivamente instalada. Ahora al esperar por la mañana, cuando el reloj marca las 6:40, el cielo ya no se ve oscuro y puedo pensar orgullosa "al fin amanece más temprano". Las vidrieras se cubren con flores de papel y la moda se tiñe de los matices más estridentes. El sonido de los pájaros llena lo que hasta hace unas semanas resultaba un silencio incierto y al cruzar las vías de todos los días el aire parece llevar un ingrediente más: el perfume del cambio.

Debo decir que espero mucho de los próximos tres meses.

Poder llevar como amuleto los pensamientos que he escrito y vivir teniendo en cuenta al menos una pequeñísima pizca de ellos. Materializar humildes proyectos. Ser yo misma a conciencia.

Querida primavera, lo cierto es que...
En tu lugar, me sentiría horriblemente responsable.



Agu Miglio.-


21.9.08

Cuando la burbuja dejó de ser invisible

Tengo que decir que en estas dos semanas se dieron vuelta más cartas que en el resto del año.

Estamos encerrados dentro de muchas burbujas. De vez en cuando logramos notar aquella película de jabón que nos encierra...y de repente se rompe. Entonces, la verdad se ve más clara. Los colores son otros.
Pero lo que no sabemos es que esa realidad aún puede ser más nítida. Es distinta. Debe ser distinta. Aunque quizás no estamos preparados para romper una nueva burbuja.

Así transcurrimos los días, en un estado sorprendentemente ambiguo. Frente a nuestros ojos, las capas transparentes pasan desapercibidas, pero en una dimensión compleja son capaces de mostrarnos el mundo a su antojo. Una visión quizás ingenua, quizás feliz, quizás francamente triste por su carácter falso.

Claro, los golpes del tiempo colaboran para que nos demos cuenta y al fin seamos libres. Le dan un empujoncito a nuestra maduración emocional intentando que se active. Sin embargo, muchas veces preferimos el letargo. Ignoramos los avisos hasta que ya no es posible.

Como cuando éramos chiquitos, volvíamos a casa del colegio y le contabamos a mamá lo que habíamos aprendido. Las lecciones de ciencias naturales e historia se transformaban en frases tales como: "Hoy aprendí que el mundo tan sólo es una pequeña parte, que afuera hay todo un universo desconocido", "Hoy aprendí que el tiempo pasa y la humanidad sigue cometiendo los mismos errores, en la política, en la vida" ...


Estas dos semanas, comprendí la noción de irreversible.
Estas dos semanas, confirmé que las relaciones interpersonales son más complejas y tienen más causas y consecuencias de las que imaginaba.
Estas dos semanas, aprendí a valorar lo más importante que tengo en la vida, y que debo cuidar.
Estas dos semanas, guardé en mis bolsillos palabras que desenredaron problemas difusos, situaciones ambiguas, sentimientos encontrados.
Estas dos semanas, entendí que el tiempo sí actúa, que no es sólo una creencia convencional, sino que realmente cambia, desafía.
Estas dos semanas, supe que hay muchas historias que no conozco, que las consecuencias de los años son mucho más grandes de lo que pensaba. Las cuestiones de dilatan, los días pasan y las cosas simplemente dejan de tener puntos en común. De vuelta, la idea de irreversible, de que el tiempo deja huella y no es sólo un testigo invisible.
Estas dos semanas, me di cuenta de que las cosas, muy a mi pesar, no se deben dejar para mañana. Quizás, uno de los grandes errores que todavía cometo y voy a cometer hasta que aquella burbuja explote justo frente a mi nariz.
Estas dos semanas, me asombraron las consecuencias. Las decisiones, las fechas, los horarios, los giros del destino, las luces que me acompañan hace mucho o hace muy poco tan sólo por casualidad y que fueron necesarias.
Estas dos semanas, las comparé con un año atrás y entendí.

Entendí que quizás no esté hundida en una vorágine de nieve y viajes. Quizás ahora la vida tiene muchas más opciones a elegir. Suena más peligrosa, más desafiante.
No existe un camino claro, ni decisiones marcadas.

Lo que antes era lo más importante, hoy es parte de un todo más complejo.
Mi mundo hace un año era mucho más ocupado, más lleno, más responsable y reglado, aunque más pequeño.

Y de verdad ansío, espero que ver las cosas desde otra perspectiva sea señal de una mínima pizca de madurez.
De otra burbuja que se rompió. De un paisaje más real.


Agu Miglio.-



Fuente: imagen burbuja
[
Descubriendo la cotidianidad.
Reflejando
su magia en cada trazo.
El
arte color vainilla. ]