11.3.09

Lecciones para armar

Escuchando una cuidada selección de clásicos de la década del 80 y tras un día en el que la lluvia cubrió la ciudad en un abrazo desesperado, puedo decir que estoy de buen humor.
¿Será que una nueva canción me enamoró?
¿Será que el zapping finalmente surtió efecto y encontré la mejor serie perdida?
¿Será que mañana voy a visitar nuevamente la segunda librería más preciosa del planeta según el ranking del diario británico "The Guardian"?

No. Gasté mis fichas existenciales esta noche. Comparé la forma en que pensaba hace un año y las ideas que hoy se balancean de pensamiento en pensamiento.
Simplemente, en este instante, en un arrebato de locura madrugadora, descubrí que al fin y al cabo he aprendido algo.

Sólo me hace falta reconstruir aquel "algo", como los antiguos juguetes para armar que se escondían en el corazón de los Kinder. Y que mi inestabilidad no interrumpa el proceso.

Agu Miglio.-



Por cierto, siempre quise que reemplazaran el chocolate con leche por un buen sabor amargo. Apuesto que un nuevo estudio de mercado me daría la razón.

Créditos fotográficos

1 comentario:

Julieta Abiusi dijo...

Nada como descubrir cosas que estaba escondidas a la vista.
Suerte en eso, Agu!
Escribi más que me gusta leerte :o)

[
Descubriendo la cotidianidad.
Reflejando
su magia en cada trazo.
El
arte color vainilla. ]