29.8.09

40 minutos

Comienza el recorrido.

Pagamos el precio de nuestras decisiones.

Decidimos en qué lugar ubicarnos.

Dudamos, reflexionamos.

Escudriñamos al otro.

Aprovechamos el tiempo. Leemos, escuchamos.

Observamos cómo la aguja del reloj avanza irremediablemente.

Somos testigos de las vueltas, curiosos o acostumbrados.

Lo vemos todo a través de un cristal.



Y todo aquello transcurre durante un viaje en colectivo de 40 minutos.

¿Acaso alguna analogía visitó sus pensamientos?

Agu Miglio.-


Nota: Fuente de la imagen utilizada

4 comentarios:

Pedro Portillo dijo...

A veces la vida se proyecta hasta en los rincones menos pensados.

Insisto, sos poesía.

Otra vez a viajar al olvido... dijo...

hermoso, me encantó...

Almendra dijo...

Je, es cierto eso... yo nunca leo en el colectivo, primero porque mi viaje es más corto, dura 10 minutos cada uno (tomo dos colectivos para llegar a la facultad); segundo porque leer en movimiento suele marearme. Así que me limito a observar lo que sucede en el exterior, si encuentro lugar al lado de la ventanilla. Cómo transcurre la vida cotidiana de gente cualquiera. Y si no consigo una buena ubicación para observar, entonces "miro hacia adentro" (esto sería pensar, con la mirada en ningún punto en particular).

Bueno, me encantó el posteo :)

Te mando un beso grande Agu !! Espero que nos veamos pronto

Almendra♥

Ingrid dijo...

Hola

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Gracias!

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