31.10.09

Personaje inconcluso


Llegó Noviembre y aquel pequeño comienzo inconcluso me reclama mudo desde una hoja de papel escondida debajo de la pila anual de libros. Un cuento, una novela, una mínima parte de los laberintos que tejo antes de irme a dormir quiere salir a la luz.

Sin embargo, continuamente presionada por el tiempo implacable he descubierto que preciso de una pieza clave que aún no he logrado hallar: me encuentro en la sincera y arriesgada búsqueda de una personalidad. Aquella que retrate al personaje principal de la historia que pensé y comencé someramente tiempo atrás.

Agatha Christie solía estudiar a los grupos de personas que esperaban en las plataformas de la estación. Sabía recolectar los detalles de la vida cotidiana, convencionales y exóticos, para luego llevarlos a la ficción. Talentosos escritores han recreado pensamientos, contradicciones y hasta han desarrollado fantásticos ensayos, simulacros y experimentos con los más variados comportamientos. Una vez más siento que la realidad tiene la función irremplazable de otorgarme la esencia personal que busco.

¿Mezclar atributos de aquellas personas que ya conozco? ¿Cortar y pegar clichés indiscriminadamente? No. Hoy tan sólo pido una lógica y un sentir que me sorprenda. Unas palabras, unos motivos, unas lágrimas y unos recuerdos que moldeen a uno de los protagonistas esenciales del relato olvidado que ha quedado pendiente.

Como los irremediables solitarios que esperan una sorpresa, yo la aguardo también, pero desde una posición claramente favorable. Aquí, la discusión gira sólo en torno al papel. Como escritora tengo el poder para tejer los párrafos, desviar finales grises y amortiguar las huellas que las personas dejan en el alma.

Ellos, los irremediables solitarios, esperan las sorpresas desprotegidos. Yo llevo las letras como escudo.


Entonces, ¿se les ocurre algún atributo personal que atribuirle a este personaje aún vacío en la historia? ¡Acepto todas las sugerencias!


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2 comentarios:

Betzabé!!! dijo...

Ammm...

Yo tenía muy clara la personalidad de todos mis personajes, pero entonces llegó uno nuevo al que no tenía contemplado y hasta ahora no le he dado una personalidad... quisiera quitarlo, pero es importante y sin él la historia quedaría a medias.

Malditos sean los bloqueos de escritor.

Pedro Portillo dijo...

¿A vos cuál se te ocurre?

...

Crisis existencial,
necesitas terapia, Agu.

(Ahora es el turno de que pases por mi último post y también me digas que necesito terapia.)

En todo caso podemos hacer terapia grupal, je

Un beso!

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